Relatos de ciencia ficci贸n


Breve historia sobre los relatos de ciencia ficci贸n:


Los relatos de ciencia ficci贸n narran acontecimientos posibles en un marco imaginario y, aunque son fundamentalmente especulativos, su verosimilitud se apoya en la ciencia. Sus caracter铆sticas son las siguientes:

Acci贸n: las posibilidades son muchas, desde viajes espaciales y apocalipsis, hasta robots, alien铆genas, etc.

Tiempo: presente, futuro o tiempos alternativos que nada tienen que ver con la realidad conocida.

Espacio: terrestre o extraterrestre, dimensiones alternativas, universos paralelos, etc.

Personajes: desde humanos o seres antropom贸rficos y entidades artificiales de forma humana, hasta criaturas no antropom贸rficas.

El t茅rmino ciencia ficci贸n nace en los a帽os veinte en Estados Unidos. Hugo Gernsback, quien da nombre a los premios Hugo, galard贸n otorgado a este tipo de obras, lo incorpor贸 a la portada de la revista de narrativa especulativa m谩s conocida, Amazing Stories. A partir de ah铆 se comenz贸 a utilizar de manera generalizada.

John Clute, creador de la Enciclopedia de la Ciencia-Ficci贸n, llama proto ciencia-ficci贸n a los relatos antiguos que sentaron las bases de la actual literatura de este g茅nero. Historia Vera, de Luciano de Sam贸sata, escrita en el a帽o 150 d.C., narra las aventuras de unos navegantes que son arrastrados por una tormenta hasta la Luna. All铆 conocer谩n a un grupo de selenitas envueltos en una guerra interplanetaria.

Algunos ejemplos de obras de proto ciencia ficci贸n nos lo ofrecen Tomas Moro y su Utop铆a (1516) que ofrece las primeras visiones de posibles futuros id铆licos pero dist贸picos y La Nueva Atl谩ntida (1626) de Francis Bacon, que describe un mundo donde la ciencia de la 茅poca es el eje.

Mary Shelley supuso un antes y un despu茅s en la concepci贸n de los relatos de ciencia ficci贸n con Frankenstein, donde la ciencia es fundamental, al conseguir por medio de la aplicaci贸n de electricidad que el monstruo cobre vida, y, sobre todo, gracias a El 煤ltimo hombre, que plantea qu茅 ocurrir铆a con la sociedad en el siglo XXI tras ser azotada por una plaga.

En la d茅cada de 1830, Poe anticip贸 en esta narrativa a trav茅s de varios relatos que re煤nen algunos de los elementos primitivos de la ciencia ficci贸n, como el mesmerismo. En su visionario ensayo Eureka se detallan lo que m谩s tarde se conocer铆an por el nombre de agujeros negros y Big Crunch.

Julio Verne, el mayor exponente del siglo XIX de relatos de ciencia ficci贸n junto a H. G. Wells, public贸 en 1863 su primera obra con este tipo de contenido: Cinco semanas en globo. A partir de su ah铆, el g茅nero empieza a cambiar su visi贸n sobre la ciencia y pasa de ser una preocupaci贸n por lo desconocido a ser una base frecuente para historias de aventuras.

Es imprescindible hablar de H. G. Wells cuando se mencionan los relatos de ciencia ficci贸n. Escribi贸 obras ut贸picas y se anticip贸 a inventos que m谩s tarde ser铆an creados, al igual que Verne. H. G. Wells habl贸 ya en aquellos a帽os de aviones, viajes espaciales, armas nucleares, y algo parecido a internet.

En la d茅cada de los 30 del pasado siglo XX, varios factores hicieron que este g茅nero escalara puestos dentro de la literatura. Por un lado, la creaci贸n de la revista Astounding Science Fiction. En segundo lugar, la consagraci贸n de los nuevos autores del g茅nero: Isaac Asimov, considerado como un pionero en la ciencia ficci贸n polic铆aca con sus novelas de robots, Arthur C. Clarke y Robert A. Heinlein. Y por 煤ltimo, narraciones por parte de autores que no se dedicaban espec铆ficamente a este g茅nero, como Aldous Huxley.

Tras la segunda guerra mundial caben destacar muchos t铆tulos y autores importantes: 1984 de George Orwell, Cr贸nicas marcianas o Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, La naranja mec谩nica de Anthony Burgess o Dune de Frank Herbert.

En los a帽os 80, la aparici贸n de las primeras redes inform谩ticas globales dispar贸 la imaginaci贸n de los autores, y, convencidos de que se producir铆an ingentes transformaciones en la sociedad, crean el movimiento ciberpunk, una perspectiva pesimista del futuro donde la tecnolog铆a y el capitalismo someten a la poblaci贸n.

Movimientos m谩s actuales como el steampunk o el biopunk se han subido a la ola de la ciencia ficci贸n, y es que es absolutamente inevitable, sea la 茅poca que sea, abrir la mente a nuevas posibilidades ofrecidas por la ciencia.


Por Arima Rodr铆guez

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